Página web de divulgación que persigue profundizar en el conocimiento de este molusco y así concienciar a más personas a preservar la especie respetando su hábitat y las leyes que regulan su pesca: talla mínima de captura, vedas, maduración y ciclos reproductivos, etc.

Fuentes documentales, bibliográficas y electrónicas objeto de estudio y compilación, ver en el Índice: Fuentes documentales. Mi agradecimiento y reconocimiento por sus interesantes aportaciones, así como a las autorías de las fotografías reproducidas en la web.

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índice:


Clasificación. Terminología.
Concha. Cuerpo. Observaciones generales.
Hábitat. Distribución.
Pesca. Modalidades
Pesca. Producción.
Pesca. Desarrollo. Amenazas.
Alimento.
Sinónimos. Variedades. Otras especies.
Fuentes documentales. 202 links.
Pasatiempos.

 

 

Descripción original publicada por Caroli Linæ en “SYSTEMA NATURÆ per REGNA TRIA NATURÆ , secundum CLASSES, ORDINES, GENERA, SPECIES, cum CHARACTERIBUS, DIFFERENTIIS, SYNONYMIS, LOCIS. Tomus I. Editio Decima, Reformata. 1758: Regnum Animale; Classis VI, Vermes; Generum, III Testacea, Bivalvia Conche, 273 Donax Trunculus 85”.

Nombre genérico o género: Donax, del griego dónax = caña; nombre dado por Gayo Plinio, Plinio el Viejo, naturalista, procurador imperial romano (23 – 79 d.C.) y autor de la obra Naturalis Historiæ. Nombre específico, epíteto, especie: trunculus, del latín, diminutivo de truncus = troncho, tronchar.

Coquina, término proveniente del occidente andaluz, es la denominación oficial del nombre comercial que establece el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente para esta especie, Donax trunculus. Diferentes nombres populares, vernáculos, con que se le conoce en España: coquina en Andalucía; tellina en la C. A. Valencia; tellerina, escopinya francesa, tallarina o tellarina en Cataluña/Catalunya; coquina, cadelucha o navalla/navalliña (no confundir con navaja del género Ensis) en Galicia/Galiza; tellerina o xarleta en las Islas Baleares/Illes Ballears; y kadeluxa en País Vasco/Euskadi. También se le denomina coquina fina, coquina de arena o coquina truncada. La palabra tellina proviene del griego antiguo τελλίνη. 

Denominaciones en Europa: midhja buzësharrë o tellini, en Albania; gestutzte dreieckmuschel o gestutzte stumpfmuschel, en Alemania; донаксклиновидна черупка,  бяла пясъчна мида, en Bulgaria; kusasta donaks, en Croacia; donaksi, en Eslovenia; telline, flion tronqué, haricot de mer, l’olive de mer, douceron, blanchette, pignon, truille, lavagnon o lagagnon, en Francia; oblong donax (Escocia), abrupt wedge Shell o truncate donax, en Gran Bretaña; kίτρινο κοχύλι, tellínē, telina, fasolaki, xiphydrion o sciphidrion, en Grecia; stompje zaagje, en Holanda; csonkakagyló, en Hungría; tellina, ziga, calcinello, cozzola o arsella, en Italia; conquilha o cadelinha, en Portugal; violetka obecná, en Rep. Checa; донакc обрубленный en Rusia; kum şırlanı, en Turquía. 

Denominaciones en África y Asia: دوناكس ناقِص, ءاتربلا لوللخا تن ب , nombre árabe; 截形斧蛤, en China; ام الخولول, en Egipto; סירה קטומה, en Israel; フランスナミノコ, naminoko, en Japón; ام الخلود, en Líbano; haricot de mer, صدفة, en Marruecos; م الخلول, en Siria; loubya, لوبية, en Túnez; kum şirlanı, en Turquía.

SelloEn ocasiones se denomina genéricamente beam clam, wedge clam o donax clam, para referirse por igual a distintos moluscos bivalvos de la familia Donacidae y de la Tellinidae. Imagen 1.1. Singular es el caso del sello emitido en Senegal en 1988 en el que se muestra un ejemplar de  Donax  tribulus  bajo el título Donax trunculus. Confusión popular que también se extiende al denominar a Donax tribulus como a Donax rugosus: sebette, cébète o cébette.

Etimología de la palabra Coquina. Del latín: Coquinus (coquīna), coquinae (genitivo), de coquĕre (cuocere); còquus (cuòco) y cócus (còco); Coquilhia, de coquille (francés); vocablos todos ellos referidos a cocina (lugar), cocinar (arte) y a cocer (hacer comestible un alimento,…ebullición,…acción de vapor). Liber de Coquina (Libro de cocina) es uno de los libros más antiguos de cocina medieval de Italia, anónimo de comienzos del siglo XIV. De Re Coquinaria, compuesto por diez libros, recopila la cocina de origen patricio de la Roma Imperial, atribuido a Marco Gavio Apicio (siglo I d. C.)

Ajobilla. Real Academia Española (RAE) f. Molusco lamelibranquio, muy común en los mares de España…. El Diccionario Histórico de la Lengua Española registra el nombre científico de Donax trunculus en el artículo «ajobilla» hasta la edición de 1852. A partir de la siguiente edición, de 1869, se eliminan los nombres científicos de los artículos ya que el diccionario académico es un repertorio de lengua general y no una obra especializada.

Coquina del Caribe (*), popularmente denominada chipi-chipi, es una especie de molusco marino comestible, Donax denticulatus (Linnaeus, 1758), que habita en el Atlántico oeste: desde Méjico, Antillas, Caribe, norte de Sudamérica, hasta Brasil. Concha también en forma de cuña; escultura superficial con finas líneas radiales y puntos microscópicos; color variable, en tonos marrón, blanco, beige-amarillo o morado suave, con franjas radiales en tonos más oscuros. Su pesca es artesanal y su consumo local. (*) En ocasiones, con esa denominación también se refiere a Donax striatus (Linnaeus, 1767), otra especie que habita en el Caribe, Antillas sur y Sudamérica norte.

En el este de Norteamérica (desde Nueva York) hasta el Golfo de Méjico (Texas y Méjico) es posible ver ejemplares de Donax variabilis (Say, 1822), conocida como variable coquina, coquina clam o coquina mariposa, moviéndose y “saltando” rápidamente arriba y abajo de la playa con el batir de las olas y los vaivenes de las mareas.

Coquina es, también, una roca sedimentaria de origen bioquímico perteneciente a las rocas calizas. Se forma a partir de conchas y fragmentos de conchas de animales marinos, tales como bivalvos y gasterópodos y de corales, agregados, no consolidados, pobremente cementados. Uno de los usos que tiene es para la alimentación de aves domésticas y de corral, ya que les proporciona un suplemento de calcio, actúa como grit natural, arenilla, ayudando a machacar los alimentos en el estómago y favorece la producción y calidad de los huevos.

 

Título_Concha...

Se trata de un Molusco, del latín Molluscum, mollis = blando; bivalvo, del latín bis = dos y del latín valva, valvae, valvia = batiente, hoja de puerta, placa o valva.

La clase Bivalvia también ha sido denominada indistintamente hasta épocas recientes como Lamelibranquia por las branquias en forma de láminas; Pelecípeda, por la forma del pie, parte ventral musculosa del cuerpo de muchas especies, aplanado en forma de hacha; y Acéfala, que carece de cabeza definida. Dithyra, dos valvas, es el nombre con el que Aristóteles clasificó los moluscos bivalvos, basándose en características comunes.

Animal acuático marino de agua salada. Invertebrado, no tiene esqueleto interno. Suspensívoro, se alimenta de materia orgánica y microorganismos en suspensión en el agua. Bentónico, habita íntimamente relacionado con el fondo acuático, salvo en la fase de larva que es pelágico, habita en el mar por encima del fondo.

La concha. Morfología parte dura.

> Sólida, moderadamente convexa, cuneiforme. (Imágenes 2.1, 2.2, 2.3, 2.4, 2.5 y 2.6) Inequilátera, ambos lados del plano umbo-ventral desiguales. Ligeramente inequivalva, valvas desiguales, el borde dorsal anterior es un poco más alto en la valva izquierda que en el de la derecha y el margen dorsal de la valva izquierda sobrepasa ligeramente al de la derecha. Región anterior del margen dorsal, recta e inclinada; la posterior más corta, oblicuamente truncada y algo convexa. Margen anterior, redondeado; el posterior, oblicuo, truncado y con un ángulo ventral; margen ventral, ligeramente convexo, casi paralelo al dorsal y uniformemente crenulado, pequeñas muescas dentadas de poca profundidad que se desvanecen en las extremidades de manera que el margen posterior está prácticamente desprovisto.

Imagen Cabecera. Ejemplares de la costa de Valencia. España. Mar Mediterráneo. Longitud entre extremo anterior y posterior del individuo más joven, 9 mm y 40 mm el del más adulto. ©Jorge C. Tamayo  

Imágenes 2.1, 2.2, 2.3 y 2.4. Diversas perspectivas de un mismo individuo de la costa de Valencia. España. Mar Mediterráneo. ©Jorge C. Tamayo 

Superficie, brillante, lisa a primera vista, aunque si se examina al microscopio se aprecian estrías concéntricas poco profundas llamadas líneas del crecimiento, algo más marcadas en la región posterior y finas líneas radiales. Coloración exterior, variable, en diversos tonos de amarillo, beige, marrón, oliva y blanco; con bandas concéntricas y radiales (más o menos acentuadas), en los colores antes reseñados además de violeta. Interior, blanco con áreas, más o menos extendidas, de color violeta o anaranjado; menos frecuente este último color que se desarrolla a partir de la zona umbonar, en cuyo caso es posible que también en el exterior pero en menor extensión.

Imágenes 2.5 y 2.6. Detalle del exterior e interior de la concha. Ejemplares de Valencia. España. Mar Mediterráneo.  ©Jorge C. Tamayo 

(Imágenes 2.5 y 2.6) El umbo, parte sobresaliente o protuberancia dorsal en la que se inicia el crecimiento de la concha, poco saliente, redondeado y opistogiro (dirigido hacia la parte posterior). En la región dorsal junto al umbo se encuentra la charnela (Imagen 2.7), articulación que evita el movimiento o deslizamiento lateral, formada por prominencias (dientes) y huecos (fosetas), en el que los dientes de una valva encajan en las fosetas de la otra. La valva derecha con dos dientes cardinales, el posterior es bífido y el anterior simple, un diente posterior lateral y un diente lateral anterior; la valva izquierda con dos dientes cardinales, el anterior es bífido y el posterior solitario; un lateral anterior débil y un diente posterior lateral bien desarrollado. El ligamento (Imágenes 2.8 y 2.9), denominado tensilium cuando es externo y visible con las valvas cerradas, es una estructura cornea membranosa elástica marrón que une las dos valvas. Corto, situado en el borde dorsal posterior de la charnela, sobresale al exterior. Se aloja en la ninfa, área que refuerza la estructura de la charnela, una en cada valva, propia de los venéridos. La concha tiende a mantenerse abierta por tracción del ligamento y distensión de los músculos aductores, desempeñando así una función antagónica a dichos músculos que la cierran cuando se contraen y el ligamento se relaja.

Imagen 2.7. Detalle de charnela, dientes y fosetas. Ejemplar de Valencia. España. Mar Mediterráneo.  ©Jorge C. Tamayo

Imágenes 2.8 y 2.9. Detalle del ligamento. Ejemplar de Valencia. España. Mar Mediterráneo. ©Jorge C. Tamayo 

La concha es una estructura de una importancia adaptativa esencial para la defensa del animal que además sirve como anclaje y soporte de las partes blandas. Es el exoesqueleto o esqueleto externo del molusco. Está formada por dos partes articuladas, valvas. Compuesta principalmente por carbonato de calcio, depósito inorgánico que el manto transforma en cristales en forma de aragonito y calcita, depositándolo formando capas. El calcio lo extraen del alimento que ingieren.

La concha la integran, básicamentemente, tres capas superpuestas (Imagen 2.10) Las dos principales, ostraco e hipostraco (Imágenes 2.11 y 2.12), están integradas a su vez por varias capas compuestas primordialmente por aragonito, calcita y en menor medida por conquiolina. La interior, miostraco, hipostraco o endostraco, capa en la que se fijan los músculos, formada por una estructura laminar cruzada, horizontal, espesa, proporcionando un aspecto porcelánico. Y la intermedia, ostraco o mesostraco, dispuesta de forma prismática constituye el principal soporte. La exterior, periostraco o ectostraco, (Imágenes 2.13 y 2.14) es la capa no calcárea que envuelve la concha, de naturaleza quitinosa compuesta principalmente de conquiolina, parecida a una membrana, muy fina, muy adherente, translúcida, marrón verdosa, amarillenta, que protege las capas calcáreas de los ácidos corrosivos y de la fijación de otros organismos a la concha; puede estar ausente por la acción erosiva del medio marino o cuando está muerto el molusco.

Imágenes 2.11 y 2.12. Ostraco e hipostraco. Detalle de las diversas capas que forman la concha. Ejemplares de Valencia. España. Mar Mediterráneo.  ©Jorge C. Tamayo 

Imágenes 2.13 y 2.14. Detalle del periostraco, fina capa externa envolvente, más apreciable su existencia o ausencia en los bordes de las valvas de ambas fotos. Ejemplares de Valencia. España. Mar Mediterráneo. ©Jorge C. Tamayo

La concha, las valvas, crecen tanto en superficie como en grosor, aunque crece más en longitud que en altura o anchura. No crecen de manera constante, lo hacen según las condiciones ambientales, temperatura, alimento, calidad del agua, etc. La concha es un registro medioambiental continuo. Las de los ejemplares del Atlántico son, de media, más grandes con el extremo posterior más largo que las del Mediterráneo.

Los moluscos son capaces de reparar la concha si esta resulta dañada, siempre que la parte del manto que está debajo permanezca intacta, no deteriorada.

La coloración se debe a distintos pigmentos que se fijan a la calcita en el ostraco, principalmente, y también está ligada a las condiciones medioambientales antes mencionadas. Estos pigmentos, melaninas y carotenoides, al ser de naturaleza orgánica, son sensibles a la luz, temperatura, humedad, etc., por lo que son alterables cuando el molusco se encuentra fuera de su hábitat.

Orientación de las valvas: apoye la parte exterior de una de las valvas sobre la palma de la mano con el margen anterior, el extremo más redondeado (por donde se extiende el pie), en dirección a la punta de los dedos y con el umbo, la protuberancia del dorsal superior, en dirección al pulgar. La orientación de esa valva será la misma que la de esa mano.

El cuerpo. Anatomía órganos internos.

El cuerpo, comprimido lateralmente, es de estructura simétrica bilateral, la mayoría de los órganos son dobles.

El manto, proyección de la masa visceral, cubre partes blandas del cuerpo, órganos vitales, y forma una cavidad en la que se encuentra la masa visceral. Es una formación tegumentaria unida en ciertas partes a la masa visceral que juega un papel fundamental en la vida de los moluscos.

> El manto es una fina membrana carnosa en el interior de ambas valvas que se compone de un epitelio interno y externo con tejido conjuntivo que conecta ambas capas. Posee numerosos vasos sanguíneos, nervios y músculos, cómo los que actúan en la contracción y retracción del borde del manto. Es esencial en la formación de la concha, del ligamento y de la continua circulación del agua en la cavidad paleal. En él se distinguen dos lóbulos simétricos soldados uno al otro en el borde anterodorsal, formando el capuchón cefálico que recubre la boca y los palpos labiales. El amplio espacio libre comprendido entre los dos lóbulos del manto forma la cavidad paleal. En el borde del manto se aprecian tres pliegues (Imagen 2.10), el interno desarrolla los músculos que le permite fijar el borde del manto a la concha, formando la línea paleal, el intermedio responsable de las funciones sensoriales y el externo que es el que secreta la concha. La glándula conchífera secreta inicialmente una única concha, se vuelve bivalva a medida que el manto se extiende.

Imagen 2.10

Los bordes del manto están soldados salvo por tres aberturas, el pie, el sifón inhalante y el sifón exhalante. (Imágenes 2.15, 2.16, 2.17 y 2.18) Por el sifón inhalante o branquial, situado más ventralmente, entra el agua portadora de oxígeno y alimento, materia orgánica en suspensión. Cuando el agua entra por el inhalante las papilas sensitivas, una corona de tentáculos pinnadamente ramificados dispuestos en tres series: 6 primarios, 6 secundarios y 12 terciarios, que rodean la abertura sifonal, realizan la primera filtración e impiden la entrada de partículas demasiado grandes, como los granos de arena. Las partículas más pesadas son expulsadas en forma de pseudoheces a partir de la cámara inhalante, siendo las verdaderas heces y desechos los de la digestión que son expulsados por la cámara y sifón exhalante o anal, más largo y de menor diámetro, que posee 6 tentáculos dispuestos en una serie, y es por donde se eliminan los desechos o heces a la vez que sale el agua de la cavidad paleal.

Imágenes 2.15 y 2.16. Detalle de sifones, borde del manto y tentáculos, órganos sensoriales. bm, borde del manto; se, sifón exhalante; si, sifón inhalante. Ejemplares de la costa de Francia. Océano Atlántico. ©Cantabile. 

Ambos sifones, prolongaciones del manto con forma de conducto tubular, están situados en la zona posteroventral y pueden alcanzar una longitud similar a la de la concha aunque rara vez sobrepasan los 12 mm. Cuando son amputados por el ataque de algún depredador son capaces de regenerarlos. Los músculos retractores son los que los proyectan o retraen, y se alojan en la cavidad paleal.

El pie (Imágenes 2.17 y 2.18), otra prolongación o abertura del manto, es un órgano musculoso extensible, grande, aproximadamente la mitad del tamaño corporal, puntiagudo, aplanado lateralmente, doblado al estar retraído. Situado en la zona antero-ventral de la masa visceral, cuelga en el interior de la cavidad paleal. Tiene la función de excavar para enterrarse en el fondo arenoso. Los músculos pedios son los que lo extienden y lo retraen, junto con la acumulación de la sangre.

Los pares de músculos más grandes y fuertes encargados de abrir la concha en oposición al ligamento que la mantiene cerrada, como se ha señalado antes, son los aductores, anteriores y posteriores. Se dice que son isiomiarios u homomiarios porque son semejantes en tamaño. Otros músculos: retractores del pie, elevadores del pie, paleales, retractores sifones, retractores branquiales, cruciformes.

Imágenes 2.17 y 2.18. Detalle de ambos sifones y pie extendidos. p, pie; se, sifón exhalante; si, sifón inhalante. Ejemplares de la costa de Sables d’Olonne. Francia. Océano Atlántico. ©Robin Gauff. 

> Las dos voluminosas branquias laminares (ctenidios), lamelibranquias (eulamelibranquias), las más frecuentes y desarrolladas de los bivalvos, tienen forma de W, que con su continuo flujo de agua desempeñan dos funciones: respiratoria, toman oxígeno y desechan el dióxido de carbono, y nutricia, se nutren de alimentos. Están situadas en la cavidad paleal, en la cara interna del manto, a ambos lados de la masa visceral y a ambos lados del pie. (Imágenes 2.19 © y 2.20 ©) Dividen la cavidad del manto o cavidad paleal en dos, una inferior o ventral (infrabranquial, corriente inhalante) y otra superior o dorsal (suprabranquial, corriente exhalante). Del eje superior de la branquia salen dos ramas eferentes y otras dos aferentes que la divididen en dos hemibranquias. Filtran el alimento del agua y lo dirigen hacia los palpos labiales en donde se efectúa la clasificación alimentaria antes de pasar a la boca. Las branquias retienen las partículas en suspensión, envolviéndolas en una capa de mucus y conduciéndolas hacia la boca. El bolo alimenticio, amalgamado por el moco, pasa a la boca, aunque a veces es rechazado por los palpos y eliminado por el animal en forma de las denominadas pseudoheces.

Imágenes 2.19 y 2.20

La masa visceral, situada en el centro, tiene la forma de una bolsa en la que se alojan los órganos internos envueltos por el manto: el aparato digestivo, sistema circulatorio, aparato excretor, sistema nervioso y órganos sensoriales, y aparato reproductor.

> El aparato digestivo es una cavidad aplanada lateralmente de forma ovoide y globosa situado entre el esófago y el intestino. Las partículas alimenticias que previamente han pasado por los palpos labiales pasan por la boca (carente de mandíbulas) y por el corto esófago hasta el estómago. En el estómago se encuentra el estilo o estilete cristalino, una estructura en forma de varilla que tritura y disuelve las partículas mediante un movimiento giratorio y la producción de más mucus y de diversas enzimas digestivas que contribuyen a la digestión extracelular. La glándula digestiva o hepatopáncreas, órgano enlazado al estómago que hace las funciones del hígado y del páncreas, es en donde se efectúa la digestión intracelular. Se continúa por el intestino que presenta un complejo sistema de pliegues y es en donde se producen las heces. El recto, después de atravesar el corazón, desemboca a través del ano en la parte posterior sobre el borde dorsal del músculo abductor, en la cámara exhalante para ser expulsadas por el sifón exhalante.

Imagen 2.21. Esquema del sistema digestivo de los bivalvos. ©CSIC 

> El sistema circulatorio o vascular sanguíneo, lo constituye un corazón envuelto por una fina membrana o saco transparente, pericardio, que rodea al intestino y que a través el recto desemboca en el ano (como se ha señalado antes), fenómeno que se conoce como perforación del corazón. Posee dos aurículas laterales y un ventrículo. Por las aortas, una anterior y otra posterior, se distribuye la sangre, hemolinfa, que es un líquido incoagulable, incoloro, rico en una forma líquida de calcio y que contiene hemocianina, que hace la función de la hemoglobina. Se distribuye a todas las partes del cuerpo a través de las arterias, arteriolas y los espacios libres en el tejido conjuntivo, denominados lagunas, circulando libremente antes de llegar al seno ventral. De aquí va al órgano excretor o riñón en donde se purifica y pasa a las branquias por medio de los vasos branquiales aferentes.

Imagen 2.22. Esquema del aparato circulatorio y excretor de los bivalvos. ©CSIC 

> El aparato excretor lo forman dos pares de riñones o nefridios en donde la hemolinfa es purificada para pasar luego a las branquias a través de los vasos branquiales aferentes. El par de riñones constituyen junto con las glándulas pericardias el aparato urinario, y otro par  forman los gonoductos que, finalmente se abren en el saco pericárdico para desembocar en la cavidad paleal.

> El Sistema nervioso, bastante simple, presenta tres pares de ganglios principales, son los cerebropleurales (actúan sobre el manto), viscerales (actúan sobre la masa visceral y las branquias) y pediales (actúan sobre el pie). En diversos puntos del cuerpo existen otros ganglios menos importantes, que son los previscerales. Las regiones en donde se centraliza el mayor número de órganos sensoriales son los bordes del manto, ambos sifones y pie. Y están representados principalmente por estatoscitos, encargados del equilibrio, y osfradios, desarrollan funciones olfativas.

Imagen 2.23. Esquema del sistema nervioso, pie y músculos aductores de los bivalvos. ©CSIC 

> El aparato reproductor está formado por un par de gónadas y los conductos evacuadores. Se trata de una especie dioica, cada sexo se presenta en individuos diferentes y están representados en proporción bastante similar. No hay copulación. La gónada, se encuentra en la masa visceral, es el órgano reproductor que emite gametos masculinos (espermatozoides) o femeninos (ovocito). Cuando la gónada comienza a desarrollarse el ovario adquiere una coloración violácea-azulada en las hembras mientras que el testículo del macho es blanquecino. (Imágenes 2.24 y 2.25) Durante el período de actividad la gónada llega a ocupar gran parte de la masa visceral. En reposo sexual, individuo inmaduro, el sexo no es diferenciable, “sexo indeterminado”.

Imágenes 2.24 y 2.25. Gónadas período madurez. a, hembra. b, macho. ©Andrea Louzán Pérez. 

En la mayoría de los casos la fecundación es externa, aunque en el caso de las hembras los óvulos también pueden ser fecundados en las cavidades supra-branquiales de las hembras. Los huevos incubados se fecundan con los gametos masculinos que entran en la cavidad paleal con la corriente de ventilación-agua. Los huevos fecundados son expulsados al agua y al eclosionar generan larvas pelágicas (velígeras) que forman parte del plancton hasta que con el tiempo, ya desarrolladas, se establecen en el fondo.

En el ciclo reproductivo de Donax trunculus se pueden establecer los siguientes estados de desarrollo gonadal: reposo, inicio de la gametogénesis, gametogénesis avanzada, gónada llena, postpuesta, recuperación y reabsorción gonadal.

El desarrollo mediante fases larvarias tiene una vida pelágica en la que se alimenta de nanoplancton, entre tres o cuatro semanas. Al cabo de ese mes, aproximadamente, se produce la metamorfosis, desaparece el velo por completo, aparecen .las branquias, comienza a alimentarse exógenamente y aumenta de peso, lo que la lleva al fondo pasando de la vida pelágica a la vida bentónica. En la fase postlarva ya se aprecian pie, aparato digestivo y tejido branquial. El paso de larva a semilla supone el fin del desarrollo larvario. (Imagen 2.26)

Imagen 2.26. Ciclo vital Donax trunculus. ©Andrea Louzán Pérez.

La reproducción en los bivalvos está sujeta a ciclos estacionales. Las épocas de madurez sexual y los ciclos reproductores varían según los factores medioambientales: temperatura, salinidad, pH y alimentación.

El desarrollo gonadal comienza a partir de ene-feb. El desove, puesta de huevos, varía en función de la localización, Mediterráneo o Atlántico, y comienza a partir de la primavera con el aumento de la temperatura del agua, con una temperatura óptima en torno a 20º. Aunque es relativamente escalonada en el tiempo, destacan dos fases principales: la primavera y el verano. La etapa más óptima es de marzo-abril a junio-julio. La fase de verano corresponde al final del período la actividad de la gónada que termina a final de otoño con la emisión masiva de gametos en junio-julio y septiembre-octubre. En estos períodos pueden llegar a perder entre el 19% y el 27% de su peso. Desde septiembre-octubre hasta diciembre-enero se produce una fase de reposo gonadal. Se apunta también otra fase en el verano con un agrupamiento completo entre Julio y agosto.

Se trata de una especie en la que trascurre un año entre nacimiento y madurez sexual, con una talla de primera maduración pequeña, amplio período de madurez y varios episodios de desove o hasta con abundantes puestas y un elevado número de huevos. Durante el período reproductivo muestra una liberación continua y simultánea de gametos y una alta capacidad de regeneración de ovocitos.

La talla de la primera maduración sexual, cuando el 50% de los individuos están maduros, aunque varía en función de la autoría y de la zona costera en la que se haya realizado el estudio, es más frecuente establecerla entre 12 mm y 14 mm. Aunque también se señalan tallas menores en el Mediterráneo, de hasta 8 mm y 10 mm, y mayores en el Atlántico, de hasta 16 mm y 20 mm. La talla de maduración puede variar sensiblemente entre hembras y machos. Las clases de talla que acumulan el mayor porcentaje del potencial reproductivo son, en muchos casos, los de mayor tamaño, 28 mm y 30 mm, a partir de su segunda primavera-verano, entre 1,5 y 2 años de vida. La talla mínima de madurez sexual se establece en 28 mm.

Durante los primeros dos meses y medio de vida experimentan un rápido crecimiento, pudiendo alcanzar una talla de 22 mm en cinco meses. Al final del primer año de vida muchos individuos alcanzan la mitad de su tamaño máximo. En otoño-invierno se produce una desaceleración con lento crecimiento, e inclusive hasta puede casi detenerse. 

En el Mediterráneo, en el que la temperatura del agua rara vez cae por debajo de 12º, las poblaciones tienen un crecimiento más rápido y un período reproductivo más amplio que las del Atlántico, muy probablemente por la temperatura del agua, en cuya zona intermareal están expuestos hasta 6º en invierno. Para su normal desarrollo las temperaturas del agua del mar u océano no deben estar por debajo de 5º y no alcanzar los 30º.

Tallas más comunes en el Mediterráneo, entre 25 y 35 mm., excepcionalmente por encima de 50 mm; en el Atlántico, entre 30 y 42 mm., rara vez por encima de 52 mm.

Imagen 2.27. Ejemplar de 44 mm de longitud. Costa de Valencia. Mar Mediterráneo. ©Jorge C. Tamayo 

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Se trata de una especie que muestra un crecimiento rápido, una longevidad corta y una talla de primera maduración pequeña.

Tiempo medio de vida, corto, entre 2-3 años en el Mediterráneo y Atlántico africano y entre 4-5 años en el Atlántico europeo. Se han observado ejemplares de 6 años de vida. La esperanza de vida aumenta en latitudes más altas, en aguas más frías.

Corta longevidad si la comparamos con las de otros moluscos bivalvos, como por ejemplo (variaciones en función del autor del artículo y del hábitat de procedencia): berberecho, Cerastoderma edulis (Linnaeus, 1758), entre 7 y 14 años; chirla, Chamelea gallina (Linnaeus, 1758), entre 8 y 12 años; navaja, Ensis siliqua (Linnaeus, 1758), entre 10 y 12 años; mejillón, Mytilus edulis (Linnaeus, 1758), entre 15 y 24 años; ostra, Ostrea edulis (Linnaeus, 1758), entre 16 y 20 años. Los más longevos datados son dos ejemplares de Arctica islandica (Linnaeus, 1767), 405 y 507 años respectivamente.

El análisis de los anillos, bandas o franjas hialinas (translúcidas), las de crecimiento de la superficie y las internas del microcrecimiento, permiten estimar la edad de Donax trunculus. Dado que, como se ha señalado antes, la concha es un registro medioambiental continuo, la separación (más o menos espaciada), la frecuencia y la alternancia muestran los fenómenos o períodos estacionales y dan como resultado las bandas opacas y hialinas. Se piensa que en la formación de la franja hialina intervienen no solo fenómenos estacionales, sino también fenómenos relacionados con la edad del individuo.

Donax trunculus puede contener trazas de metales tales como Cadmio, Cobre, Hierro, Manganeso y Zinc, por lo que puede ser utilizado como bioindicador de la calidad de las aguas en las que habita.

 

Título_Hábitat....

Su hábitat más característico es la playa abierta de arena fina y arenas finas superficiales (diámetro del grano: entre 0’125 y 0’250 mm.) y media (entre 0’25 y 0,50-1 mm.), en la zona de mayor incidencia del oleaje, de mayor hidrodinamismo, donde la cantidad de material en suspensión es más elevada, ya que su alimentación es del tipo suspensívora.

En la costa Atlántica, predominantemente en la zona intermareal, comprendida entre la línea de bajamar y la línea de pleamar, hasta 5 o 6 m de profundidad. En el Mediterráneo, en la zona infralitoral, que siempre está sumergida, hasta 2 o 3 m, principalmente entre 0,5 y 2,5 m. También es posible encontrar ejemplares hasta unos 25 m, pero con mucha menor densidad poblacional. 

Los ejemplares más jóvenes, <25 mm., ocupan generalmente la parte alta de las playas, más a la orilla, mientras que los más adultos, >25 mm., se ubican en aguas más profundas, más alejados de la orilla. (Imagen 3.1)

Imagen 3.1. Evolución en la etapa bentónica. Ejemplares de la costa de Valencia. Mar Mediterráneo. ©Jorge C. Tamayo 

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Vive enterrado a poca profundidad, entre 2 y 6 cm. Cuando el oleaje remueve la capa superficial de arena y lo transporta de un modo pasivo quedando al descubierto, vuelve a enterrarse rápidamente para no ser presa de los depredadores. La forma de cuña, delgada por su parte delantera, le permite enterrarse rápidamente. (Imágenes 3.2, 3.3, 3.4, 3.5, 3.6 y 3.7)

Imágenes 3.2, 3.3, 3.4, 3.5, 3.6 y 3.7. Detalle de individuo enterrándose en la arena en la costa de Huelva. España. Océano Atlántico. ©kato.es

Enterrándose...

Donax trunculus es posible encontrarlo, en mayor o menor medida, en gran parte de las costas de treinta y un países del mar Mediterráneo, mar Negro y en el océano Atlántico, desde las costas de Francia y Bélgica hasta las de Marruecos y quizás las de Mauritania y Senegal (distribución incierta en África Oeste. http://www.fao.org/3/a-i5712e.pdf  (page. 838)). También está datada su existencia en las costas de Gran Bretaña e Irlanda, así como en el Mar Rojo. (Imagen 3.8)   

     Imagen 3.8. En rojo, zonas con mayor probabilidad de hallarlo; en amarillo, con menor probabilidad. © AquaMaps. www.aquamaps.org

España es un país eminentemente marítimo, asentado en una península y dos archipiélagos, que cuenta con una prolongada y estrecha plataforma continental que discurre a lo largo de toda la periferia del litoral, muy rica en recursos pesqueros. Cuenta con 3.000 playas a lo largo de 7.800 km. de longitud de línea de costa peninsular e insular, con fachadas norte y suroeste que se abren al Océano Atlántico y este y sureste al Mar Mediterráneo. Poca, escasa o esporádica presencia tienen las poblaciones de Donax trunculus en las playas peninsulares de Vizcaya / Bizkaia, Guipúzcoa / Guipozkoa, Santander, Asturias, Pontevedra, Granada, Almería, Murcia, Alicante / Alacant, Castellón / Castello y en las de las provincias insulares de Canarias y Baleares / Balears. En la cornisa Cantábrica es frecuente encontrar ejemplares de Donax vittatus, también llamada coquina por su gran parecido con Donax trunculus.

La mayoría de las poblaciones en España y en otros muchos países están en franca y alarmante recesión. Hay zonas costeras en las que ya ha sido clasificada como especie rara, amenazada o en peligro de extinción. 

Las playas de importantes Humedales (*) Costeros, muchos de ellos incluidos en la lista Ramsar, constituyen en muchos casos un adecuado hábitat para Donax trunculus, como por ejemplo, Doñana, Delta del Ebro / Delta de l’Ebre (ambos en España), Camargue (en Francia), etc. (*) Humedales: zonas húmedas, planas en áreas de sedimentación, humedales asociados a valles fluviales, humedales artificiales, marismas, estuarios, formaciones deltaicas, marjales, lagunas litorales, etc.

Los moluscos bivalvos representan uno de los grupos de invertebrados más antiguos y evolutivamente más exitosos. Tienen un amplio registro fósil, la primera concha data del Cámbrico temprano (hace c. 520 M de años), Era Primaria o Paleozoica. Dada la gran probabilidad de fosilización de la concha por su composición, se encuentran gran variedad de formas de bivalvos en la Era Secundaria o Mesozoica, alcanzando su apogeo durante la Era Terciaria o Cenozoica y Era Cuaternaria, actual. Los restos de Donax trunculus hallados en el Mediterráneo y Atlántico en diversos yacimientos del Paleolítico, Mesolítico y Neolítico, indican que formaba parte de la alimentación de numerosos pueblos prehistóricos ribereños.

 

Pesca Artesanal. El marisqueo, acción y efecto de mariscar, coger marisco, animal marino invertebrado, y especialmente los crustáceos y moluscos comestibles, era hasta hace poco una actividad esporádica en una economía de supervivencia. Actualmente es una actividad regulada en todos los países por las distintas autoridades gubernamentales y regionales o autonómicas: zonas de pesca, épocas de veda o prohibiciones, días y horarios (en épocas de veraneo y en el resto de los meses), tallas mínimas (biológica y comercial), kg. de captura (en función del arte de pesca utilizado y de los tripulantes por embarcación) y tipos de artes de pesca.

Los sistemas legales de regulación y control sanitario en los distintos países ribereños, desde la extracción y comercialización hasta la distribución y la restauración, garantizan la calidad y continuidad de la especie y el mantenimiento de puestos de trabajo de los mariscadores profesionales. Es legal cuando es ejercida por profesionales autorizados, la realizada por particulares sin la debida licencia es una práctica ilegal. Existe alguna normativa que exige el certificado de cualificación necesario para optar a un permiso de explotación de mariscador a pie y de recursos específicos, con carné de Mariscador en algunas zonas.

El arte de pesca más comúnmente utilizado es la draga, más conocido como rastro, rastrillo, gabia (jaula) o gàbies, armazón de acero o hierro que tiene como objeto rastrear, arañar o remover el fondo marino para capturar el molusco que se encuentra en su trayecto durante la maniobra.

Modalidades de artes de pesca empleados en el arte de marisqueo: a pie y desde una embarcación.

>  A pie firme. En la costa atlántica, en las horas de bajamar (Imagen 4.1), gracias a la disminución del nivel del agua, las mariscadoras capturan ejemplares adultos de talla comercial con aperos de labranza: pequeña azada de pala plana (rasca en Galicia / Galiza, soleta en Andalucía, etc), rastrillo de mano, hoz adaptada a esta actividad (fouza) o pequeño cucharón. 

Imagen 4.1. Mariscadoras faenando en la costa de Lugo. España. Océano Atlántico. ©La Voz de Galicia. Pepa Losada.

Mariscadoras.

> También a pie firme con rastro manual, rastell o taladro (en España), rastrello (en Italia), tellinier (en Francia) o ganchorra (en Portugal). Gabia o jaula rectangular que en la parte inferior de la cara anterior, que está abierta, hay un peine o pletina con un número determinado de dientes. En la posterior generalmente hay un copo, bolsa  o saco de red, de mayor o menor longitud en el que quedan recogidas las capturas y facilita la salida del sustrato. (Imágenes 4.2 y 4.3) Este copo también puede estar colgado a un flotador (Imagen 4.4), o sujeto a la cintura con un cinturón o cincho, o a un chaleco con arneses (Imagen 4.5). Los hay con una canasta en vez del copo. En la costa Atlántica de Francia, durante la marea baja, se observan pescadores con un gran armazón metálico, un gran rastro, con ruedas. (Imagen 4.6)

A ambos lados de la boca del rastro se localizan unas argollas en las que se fija el cinturón o cincho que se dispone alrededor de la cintura del mariscador con la que realiza la fuerza al retroceder. Del armazón o rastro pueden salir a modo de mango, una, dos y hasta tres varas de madera, aluminio o madera y aluminio, coincidentes o unidas entre sí en algún punto, de entre 1’5 m y 2 m de longitud.

En esta modalidad, la fuerza de tracción o arrastre es ejercida por el mariscador metido en el agua hasta el pecho o la cintura durante la bajamar, en muchos casos con traje de neopreno. Y consiste en clavar el rastro en el fondo y tirar de él, jalar, mientras camina hacia atrás a la vez que con el mango se efectúan continuos movimientos de vaivén, acercándoselo y alejándoselo del cuerpo, para evitar que quede clavado en el fondo. Esta actividad se realiza durante tres o cuatro horas, en ocasiones “de un tirón” permaneciendo todo el tiempo en el agua, o saliendo una o dos veces a la orilla para deshacerse de la pesada carga del copo o saco. Al finalizar la jornada se vuelcan las capturas sobre una zaranda, o dos cuando son de distinto diámetro, una especie de harnero (arnero) o cajón de madera con varillas de hierro formando una red, y se zarandean o criban desechando los que no alcanzan la talla mínima autorizada. Los ejemplares jóvenes son devueltos al mar.

En algunas costas se utiliza una pequeña embarcación como medio de transporte hasta la zona de playa en la que se va a mariscar o para cruzar la desembocadura de un río. Hasta se da el caso de transportar mariscadores con motos en pequeños transbordadores para desembarcarlos en las largas playas de Doñana.

Acuerdos con Portugal permiten a unos pocos mariscadores capturar coquinas en el sur del Algarve en caso de que la costa de Huelva esté cerrada por contaminación por toxinas o veda de regeneración de la especie.

Imágenes 4.2 y 4.3. Mariscadores faenando en la costa de Huelva. España. Océano Atlántico. ©agrodiariohuelva.es. “Ir a la coquina”. Expresión utilizada en algunas zonas de Andalucía.

Mariscadores Huelva I

Mariscadores Huelva II

Imagen 4.4. Pescatore pesca telline con un rastrello a Viareggio. Italia. Mar Mediterráneo. ©Il Tirreno.

Pescatore

Imagen 4.5.  Mariscadores Delta del Ebro / Delta de l’Ebre © http://www.ccma.cat/tv3/alacarta/telenoticies-comarques/els-mariscadors-del-delta-apliquen-un-pla-de-gestio-per-garantir-la-conservacio-de-la-tellerina/video/5659408/

Imagen 4.6. Pêche de la telline en Baie de Douarnenez. Francia. Océano Atlántico. ©Françoise Perrin

> Con barco. Por lo general se trata de una embarcación artesanal de madera de entre 3 m. y 9 m. de eslora que posee un motor que no suele superar los 100 cv y con una característica polea en la proa,. El barco se fondea en fondos de arena entre 2 m y 5 m de profundidad, como máximo hasta unos 15 m.

La maniobra tradicional es por el sistema de draga o rastro mecanizado, en el que el motor auxiliar, maquinilla o chigre, ubicado en cubierta, es el que ejerce la fuerza de tracción. Las dragas o rastros, de dos a cuatro por embarcación, de características similares a los anteriormente descritos pero de mayores dimensiones, son armazones de hierro o acero, en forma de paralelepípedo o tronco piramidal; con un peine o rastrillo, o con una alargada pletina, en su parte anterior inferior, que se clava en la arena y actúa de rastrillo, removiendo el sedimento y desenterrando los moluscos más superficiales que quedan atrapados dentro de la draga, mientras que el mallado o enrejado permite que los ejemplares de tallas pequeñas y la arena queden liberados.

En esta modalidad, cuando el barco está en el caladero se fondea el ancla, gabilán, potala o rastellot, por la popa de la embarcación y se señala su posición con una boya o boyarín. Esta ancla muy pesada con gran capacidad de anclaje que se mantiene firme sobre el fondo arenoso, posee varios brazos dispuestos en paralelo a modo de rastro, y sirve de punto de soporte para la tracción de la embarcación cuando se vira del cable sujeto a ella, mediante la ayuda del motor auxiliar o maquinilla. Seguidamente, se fila, se navega marcha adelante, a la vez que se va largando un cable de acero entre 200 m y 300 m, cuya longitud depende de la profundidad en la que se esté faenando, que va desde el ancla hasta la maquinilla situada en cubierta. Una vez largado todo el cable, los rastros se calan, se lanzan por la proa (a babor y estribor), sujetos por cabos de hasta 15 m de longitud. Seguidamente, los rastros son arrastrados gracias a la tracción generada por la maquinilla, produciéndose así la corrida. Posteriormente, los rastros son izados utilizando las roldanas o ruedas de polea de la estructura de la proa. Imagen 4.7. a/ Ancla. b/ Boya. c/ Motor auxiliar. d/ Rastro.               a, b y d: ©http://agricultura.gencat.cat/web/.content/08-pesca/plans-gestio-cogestio/enllacos-documents/fitxers-binaris/PGDM-Catalunya-COMP-2015.pdf y © c: Catálogo Náutica Pedro Franco S.L.

La maniobra descrita, lance, se repite varias veces por jornada desde el amanecer hasta la hora límite, hacia el mediodía. Los rastros se calan varias veces en la misma zona efectuando distintos recorridos. El ancla solo es izado a bordo cuando se cambia de calador.

Aunque Donax trunculus ha desarrollado una resistencia natural a soportar largos tiempos de exposición en las cubiertas de las embarcaciones, en torno a 8 h., las capturas no deberán estar expuestas a la acción solar durante periodos largos de tiempo, especialmente aquellas que vayan a ser sometidas a un proceso de depuración dado que estos factores pueden afectar a la reanudación de la actividad filtradora.

La actividad pesquera de estas embarcaciones es reducida, dado que solo pueden faenar los días de “buena mar” al tener que hacerlo muy cerca de la costa, habitualmente entre 100 m y 300 m, y a escasa profundidad, con frecuencia entre 2 m o 3 m.  (Imágenes 4.8 y 4.9)

Imagen 4.8 (izq). Barco faenando en la costa de Valencia. España. Mar Mediterráneo. ©Hilario Rodríguez. Imagen 4.9 (der). Barco faenando en la costa de la costa de Málaga. España. Mar Mediterráneo. María Gallardo. ©diariosur.es    

Hay zonas en las que las embarcaciones autorizadas deben llevar instalado un dispositivo de localización e identificación vía satélite, denominado “caja verde”.

En todas las modalidades de pesca descritas siempre se efectúan cribas para desechar los individuos que no alcanzan la talla mínima, conchas-valvas de bivalvos muertos así como ejemplares vivos de otras especies. Las cribadoras de los barcos tienen unos orificios de 14 mm de diámetro que selecciona ejemplares de más de 24 mm de longitud.

Un estudio realizado sostiene que la tasa de captura comercial es muy alta, entre el 70% y 97%, correspondiendo la mayoría de los descartes a ejemplares sin dañar de la misma especie pero de pequeña talla. La mayoría de los individuos descartados no presentan daño, en torno al 85%, mientras que el 12% tienen daño severo y el 3% daño intermedio.

El plan de explotación de la coquina en determinadas áreas establece un período de veda de mayo a agosto con el objetivo de proteger la reproducción de la especie respetando su período reproductivo. El refranero popular gallego ya dice “nos meses sin r, marisco non comas, nin marisco merques”.

Esta actividad pesquera se realiza en zonas marítimas cuyas aguas están clasificadas por los organismos de control competentes de salud. En España las capturas en aguas clasificadas como “A” pueden ir directamente al consumo humano. Las de las zonas “B” solo podrán comercializarse tras un tratamiento en un centro de depuración (*), de modo que cumplan las normas sanitarias exigidas en las zonas de clase A. Las de las zonas “C” solo podrán comercializarse tras un tratamiento en un centro de depuración (*) y reinstalación más prolongado, de modo que cumplan las normas sanitarias exigidas en las zonas de clase A. (*) Centro de depuración: establecimiento que dispone de tanques alimentados con agua de mar limpia en las que se mantienen las coquinas vivas durante el tiempo necesario para reducir la contaminación con objeto de hacerlos aptos para el consumo humano.

Dado que la legislación varía de una Comunidad Autónoma a otra y de un país a otro, hay zonas en las se autoriza a que los barcos, con un característico pórtico a proa, efectúen la fuerza de tracción con el motor principal de la embarcación. En este tipo de maniobra los rastros utilizados, más pesados con formas más redondeadas, son remolcados. La maniobra se realiza disminuyendo bruscamente las revoluciones del motor, de forma intermitente, “a tirones”. Los rastros también son izados con la ayuda de la maquinilla.

Esta última modalidad tiene detractores al afirmar que muchos ejemplares mueren a causa del sistema de recogida, se esquilman los caladeros, dejan dañado el fondo y provocan que los precios bajen. Hay mariscadores que también vienen denunciando la captura ilegal de coquina por parte de embarcaciones en la modalidad de draga hidráulica.

 Hay puertos pesqueros en los que es posible contratar la actividad turística de compartir una jornada con un mariscador profesional en su embarcación faenando cerca de la costa, “turismo marinero”. 

 

Zonas costeras a destacar con mayor actividad marisquera de Donax trunculus en década reciente en España (Imagen 5.1)Las playas de Andalucía son las más productivas de España.

  • Galicia/Galiza. En el litoral de las Rías Altas. O Vicedo, en Lugo. En A Coruña norte y oeste: O Barqueiro, Espasante, Cariño, Cedeira, Corcubion, O Pindo y Lira.
  • Andalucía. En el Golfo de Cádiz. En el Atlántico: Isla Cristina y Punta Umbría, en Huelva. San Lúcar de Barrameda y Puerto de Sata María, en Cádiz. En el Mediterráneo: Algeciras y La línea, en Cádiz. Marbella, Fuengirola, Málaga y Caleta de Vélez, en Málaga. En décadas anteriores, en diversos puertos y playas de Almería.
  • Comunidad Valenciana. Al sur del Golfo de Valencia, desde el puerto de Valencia hasta Oliva: Gandía, Cullera, El Perelló y Pinedo-Valencia, en Valencia.  En décadas anteriores, en diversos puertos y playas de Alicante/Alacant.
  • Cataluña/Catalunya. En el Delta del Ebro/Delta de L’Ebre: San Carles de la Rápita, Deltebre y L’Ampolla, y Segur de Calafell, en Tarragona. Vilanova i la Geltrú, Barcelona y Mataró, en Barcelona. Blanes y Roses, en Gerona/Girona. 
  • Imagen 5.1 

En Italia destaca la pesca en el litoral del Mar Tirreno y en menor medida las de los mares de Adriático y Liguria. En Portugal, predomina la costa del Algarve sobre la del Alentejo. En Francia la actividad pesquera es reciente, se desarrolló con el turismo entre 1958 y 1960 en el Golfo de León, en el Mediterráneo, y posteriormente en la costa de Bretaña, en el Atlántico. (Imagen 5.2) 

Imagen 5.2

La tendencia del total kg. capturados en España desde 1996 hasta 2016 está claramente en recesión (Imagen 5.3), en especial en el Mediterráneo (Imagen 5.4). Recesión que también muestra Portugal. Por contra, Italia sorprende por su espectacular recuperación y crecimiento entre 2013 y 2016. (Imagen 5.5) 

La menor producción de Francia y Bulgaria y la poca de Grecia y Turquía, en gran medida se exportan a Italia y España. El escaso valor comercial que se otorga en algunos países mediterráneos, como por ejemplo Grecia, Marruecos, Túnez y Egipto, determina la práctica inexistencia de una pesca comercial orientada a su captura a pesar de la presencia de bancos naturales, por lo que la pesquería no comercial que no puede venderse, la destinada al consumo exclusivo del pescador, puede estar autorizada.

Imágenes 5.3 y 5.4. Fuentes: http://www.mapama.gob.es y http://ec.europa.eu/eurostat. Imagen 5.5. Fuente:  http://ec.europa.eu/eurostat.

Imagen 5.3

Imagen 5.4

Imagen 5.5 

Zonas pesqueras de la FAO en las que se marisca Donax trunculus, Código FAO alfa-3, DXL: 27 (Atlántico Noreste-Nor-Oriental), 34 (Atlántico Centro-Este/Centro-Oriental), 37 (37.1, 37.2, 37,3, Mar Mediterráneo y 37.4, Mar Negro) y en algunas áreas de la 51 (Océano Índico-Occidental. 51.1 Mar Rojo-Canal de Suéz) (Imágenes 5.6 y 5.7) 

Imágenes 5.6 y 5.7

La familia Donacidae es la que integra mayor número de especies con producción pesquera en playas de arena alrededor del mundo (Imagen 5.8). De las 64 especies, el 74% se encuentran en aguas tropicales, el 21% en aguas templadas y solo el 5% en aguas frías. Además de Donax trunculus caben reseñar: Donax cuneatus (Linnaeus, 1758) y Donax faba (Gmelin, 1791) de gran distribución en la región Índico-Pacífico, África, Asia y Oceanía; Donax (Plebidonax) deltoides (Lamarck, 1818), popularmente conocido como “pipi”, en la región Índico-Pacífico, Australia (desde Queensland hasta la península de Eyre), Oceanía; Donax denticulatus (Linnaeus, 1758) en el Atlántico Oeste-Central (desde Méjico, Caribe, Antillas, Norte Sur-América hasta Brasil), América; y Donax serra (Röding, 1798) en el Atlántico Sur-Este, África.

Imagen 5.8. ©Global Biodiversity Information Facility. GBIF. Donax. Linnaeus, 1758.

                                                                                                                               

> Los estudios y la evolución de las capturas parecen evidenciar que los bancos naturales de Donax trunculus están en recesión en muchas zonas. Cabe reseñar también, que se trata de una especie con grandes fluctuaciones de sus poblaciones. Los cambios estacionales y su abundancia pueden hacer variar entre unos pocos individuos en un año hasta miles en el próximo, sin que todavía se conozcan las causas que afectan a la dinámica y estructura de las poblaciones.

Cada vez hay más investigaciones encaminadas a salvar la coquina y diseñar estrategias de gestión sostenibles para recuperar y preservar el recurso mejorando el empleo en el sector. En muchos de estos trabajos participan conjuntamente investigadores de diversos puntos de la Península Ibérica. Además de los biólogos que prestan asistencia técnica a las cofradías de pescadores también se cuenta con la participación de mariscadores profesionales, basado en la recogida del conocimiento ecológico tradicional en las pesquerías de coquina y su integración en el conocimiento científico.

Se han encontrado diferencias genéticas significativas entre individuos de diversas áreas costeras del Atlántico y del Mediterráneo. La extracción de ADN y el análisis microsatélites, marcadores moleculares, permiten explorar la diversidad genética, estudiar la diversidad estructural poblacional de los bancos naturales y, en consecuencia, que se consideren como unidades de gestión diferentes las distintas áreas costeras.

El conocimiento y recuperación de los bancos naturales sometidos a explotación está experimentando un gran avance en los últimos años gracias al incremento en el número de investigaciones llevadas a cabo. Hay estudios de biología reproductiva de inducción al desove, fecundación e incubación de larvas de Donax trunculus mediante la aclimatación de adultos reproductores en condiciones controladas de laboratorio. Se trabaja en el cultivo en criadero para luego reintroducir sembrando en bancos naturales, repoblando playas y mejorando el estado de las poblaciones hasta llegar a su talla comercial, determinado zonas de extracción controlada. También se investiga en la detección de poblaciones de Donax trunculus enterradas en el lecho marino con métodos acústicos, ecosondas científicas de haz partido.

Cada vez es mayor el interés por desarrollar la producción a través de la Acuicultura, técnica de intervención humana en la cría, cultivo y repoblación de organismos acuáticos, comprendidos: peces, moluscos, crustáceos y plantas. Numerosos proyectos se vienen desarrollando en países como España, Grecia, Marruecos, Bulgaria, etc., algunos cofinanciados por el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP)

Imágenes: 6.1. a. Semillas Donax trunculus. © Andrea Louzán Pérez. Imagen 6.2. b. Sifoni in piena attività. Adriatico riminese 4. Biologiamarina.org. © Sub Rimini Gian Neri. Imagen 6.3. c. Sistema de marcaje para el estudio del crecimiento de tellina (Donax trunculus). © Josep Ernest Escrivà Todolí.

Diversos estudios apuntan a que muchos bancos naturales están sobreexplotados comercialmente, como por ejemplo el caso de la Comunidad Valenciana/Comunitat Valenciana, de casi 119.000 kg en 2008 a menos de 2.000 en 2015, y de Galicia/Galiza, de más de 15.000 kg. en 2008 a menos de 600 kg. en 2016. La población de la costa protegida del Parque Nacional de Doñana es la que todavía parece tener potencial evolutivo (2016).

En los últimos años en muchos puertos se están reduciendo los cupos de capturas y se efectúan paros biológicos con reiterada frecuencia, además del más habitual de marzo y abril, y cada vez son más las costas y más largos los períodos de tiempo en los que se prohíbe mariscar. Los cierres de los caladeros por toxinas son cada vez más frecuentes. Por una causa o por otra cada vez hay más coquineros que renuncian a la licencia y abandonan la actividad. Desde mediados del siglo XX y comienzos del XXI han aumentado la lista de playas en las que se mariscaba profesionalmente pero en las que ya no hay actualmente producción pesquera reseñable, al margen de que pueda seguir habiendo pesca anecdótica, poco representativa, por el escaso número de mariscadores y volumen de capturas.

Se da la circunstancia de que en las lonjas de muchos puertos europeos está considerada como una especie recurso debido a su elevada cotización, siendo uno de los mariscos con mayor valor económico por kg. Con frecuencia la demanda supera a la mermada oferta y las capturas “ya están compradas” antes de salir a faenar. Las diferencias de cotización a lo largo de la campaña y entre las distintas lonjas de pescadores pueden ser muy considerables. En una lonja de Galicia / Galiza, por ejemplo, el precio puede hasta quintuplicar al de una de Andalucía. Y aunque se trata de un molusco de elevada cotización (Imagen 6.4) tiene mucho menos peso comercial comparado con otros bivalvos (Imagen 6.5)

Imagen 6.4                                                                                                                                            Imagen 6.5

> Las principales amenazas que afectan a la pesca en nuestros mares y costas son, entre otras, el cambio climático, la contaminación marina, la sobre explotación pesquera, la ocupación de la costa por el hombre. 

Las autoridades de los distintos países sancionan a quienes incumplen la ley al faenar en fechas o lugares prohibidos, pescar ejemplares inmaduros, efectuar más capturas de las permitidas o por capturar y comercializar coquinas infectadas, como por ejemplo en España con multas de entre 301 y los 60.000 eu. para las personas que capturen moluscos bivalvos sin autorización (sanción grave) y entre los 60.001 y los 300.000 euros para quienes desarrollen esta actividad en un caladero cerrado por la presencia de toxinas (sanción muy grave). Y hasta con penas de entre 6 meses y 2 años de prisión, en función de la gravedad, reincidencia o si se considera responsable de un delito contra la salud pública. reincidencia.

En algunas playas en las que se marisca la vigilancia no cesa en el entorno del arenal, por temor a la incursión de furtivos. El personal contratado a través de la cofradía supervisa la zona y las profesionales refuerzan el control.

Los pescadores furtivos provocan la bajada de precios en el mercado y perjudican la regeneración de las poblaciones yaExcavadora que no efectúan la criba en la playa y no devuelven los ejemplares inmaduros. Además, pueden poner en peligro la salud de los consumidores al mariscar en aguas contaminadas, no autorizadas temporalmente para el marisqueo, capturando individuos infectados con la toxina DSP, Salmonela, o portadoras de bacterias E. Coli, lo que puede provocar diarreas o vómitos a quien los consuma. Imagen 6.6. Telline pesca illegale con ruspa (excavadora) a Anzio. Italia. Mar Mediterráneo. ©You reporter. RCS Digital Ventures. 

Los pescadores ocasionales, “veraneantes”, que los capturan para el consumo propio, ayudan a esquilmar las poblaciones en determinados puntos de la costa, tanto por las toneladas capturadas como porque al realizarse la extracción muy próxima a la orilla se capturan ejemplares jóvenes que no han cumplido la edad mínima de madurez sexual y reproducción. En Andalucía se realizan campañas de sensibilización con eslóganes como, por ejemplo: “SOS coquinas” o “Si te llevas coquinas, te llevas multa”.

Imagen 6.7. Estimación “por lo bajo” de lo que es una realidad en temporada en nuestras costas. Mariscadores de Huelva cifran en 1 tonelada diaria las capturas ilegales. En las playas de la costa de Bretaña, en Francia, se estimó que en 2008 hasta 20.000 personas practicaban esta “pesca recreativa” principalmente en verano.

Marisqueo ocasional

Destacan como depredadores de origen animal: moluscos gasterópodos (como p. ej. el caracol luna, Neverita Josephinia (Imagen 6.8) y como otras especies de la familia Muricidae (Rafinesque, 1815)); crustáceos (como p. ej. los cangrejos de playa, Portumnus latipes, Liocarcinus vernalis, Carcinus maenas y Atelecyclus undecimdentatus); peces (como p. ej. la dorada, Sparus aurata; la herrera o mabra, Lithognathus mormyrus; o el lenguado, Solea solea); cefalópodos (como p. ej. el pulpo común, Octopus vulgaris); y estrellas de mar (como p. ej. la estrella de mar común, Asterias Rubens). En menor medida, aves (piscívoras marinas, como p. ej. la gaviota patiamarilla, Larus michahellis; el correlimos tridáctilo, Calidris alba. (Imágenes 6.9 y 6.10))

Imagen 6.8. El caracol de luna perfora la concha mediante una sustancia corrosiva que segrega. Introduce su probóscide, órgano en forma de trompa, e inyecta enzimas digestivas para absorber el cuerpo blando del animal. Ejemplar de 24 mm de longitud. Costa de Valencia. Mar Mediterráneo. ©Jorge C. Tamayo

Imágenes 6.9 y 6.10. Ave migratoria que recorre las playas acompañando con celeridad el vaivén de las olas buscando presas. Matalascañas, Huelva. España. ©Miguel A. Domínguez. www.mad-foto.weebly.com

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La depredación a menudo se considera la causa más importante de mortalidad en los bivalvos. Sin embargo, no siempre es letal. La depredación subletal ocasiona la pérdida de parte del pie o de los sifones. Diversos estudios evidencian estos ataques: …el 18% de los individuos de Donax trunculus sufrían algún ataque en el pie o en los sifones… porcentaje este que en otro estudio lo elevaba hasta el 50%… cada ejemplar de Tellina padece un ataque a los sifones, al menos, una vez durante el verano… y que, en promedio, cada ejemplar de Donax podría haber experimentado un ataque cada 5 a 6 semanas durante el verano.

La amputación de parte de cualquiera de los sifones le obliga a vivir  más cerca de la superficie del sedimento lo que incrementa el riesgo de un ataque por parte de los predadores. Y una amputación de parte del pie también le expone a un mayor peligro dado que dificulta que se pueda enterrar con rapidez. En un experimento en acuario con ejemplares de Donax vittatus se comprobó que transcurrieron 10 días entre el ataque a los sifones y la cicatrización y recuperación de la actividad de los mismos casi con aparente normalidad. Y que no siempre retraen los sifones cuando se le aproxima un depredador.

Las medusas y otros animales marinos que se alimentan de plancton e ingieren larvas y ejemplares muy jóvenes, así como diversas enfermedades son, probablemente, otras de las mayores causas de mortalidad. Se estudia la posibilidad de ‘cultivar’ tellinas hasta que tengan mayor tamaño, con el objetivo de introducirlas en el medio cuando sean menos susceptibles de convertirse en víctimas de estos depredadores.

Concha con pelos 2Cuando parte de la concha permanece mucho tiempo desenterrada es posible que algunos organismos, como por ejemplo pertenecientes a la clase Hidrozoa, se fijen a la misma delatando su posición bajo el sustrato. Imagen 6.11. Ejemplar de la costa de Valencia. España. Mar Mediterráneo. Foto cuadrante izquierdo. ©Jorge C. Tamayo 

  Hay pescadores que lo utilizan, al igual que otros moluscos bivalvos como por ejemplo el berberecho, la navaja, la almeja fina, etc., como cebo para la pesca de doradas, sargos, herreras o mabras, lenguados, etc. Tanto en la modalidad de pesca deportiva en el mar desde la orilla, surfcasting, como de fondo en embarcación. Se puede anzolar, poner anzuelo, con la concha (introduciéndolo dentro) o sin ella, asegurando en ambos casos la carnaza con hilo de lycra. También se utilizan moluscos bivalvos congelados de importación en el surf casting, lo que puede confundir a los “coleccionistas” de conchas que encuentren las valvas en la orilla de la playa.

 

Título_Alimento...

 Composición nutricional (Valores medios por cada 100 gr de porción comestible):

– Calorías, entre 82 Kcal y 86 Kcal. Proteínas, entre 13 g y 15 g. Carbohidratos, 3,5 g. Es un alimento bajo en grasas, entre 0,8 g y 1 g; saturadas, 0,1 g; monoinsaturadas, 0,08; poliinsaturadas, 0,28 g y omega 3, 0,15 g. Colesterol, entre 30 mg y 51 mg.

– Minerales: potasio, 314 mg; fósforo, 169 mg; sodio, 56 mg; calcio, 46 mg; hierro 14 mg. Vitaminas: especialmente del grupo A y E.

Con un contenido de proteína animal de calidad similar al de la leche y los huevos, lo que lo convierte en un alimento  nutritivo que aporta la mayoría de los aminoácidos esenciales. 100 gramos de coquinas aportan la cantidad diaria recomendada en hierro. No contiene fibras, ni casi apenas hidratos de carbono. Imagen 7.1. Ejemplar fresco con las valvas abiertas ©Miguel Ángel Ribes Ripoll  

El peso de un ejemplar a partir del quinto mes oscila entre 1,5 g y 1,8 g de media, y entre 0,1 g y 0,2 g el peso de la carne en seco. El porcentaje de agua contenido en un individuo oscila entre el 70% y el 80%, por lo que la porción comestible por cada 100 g de producto fresco es de 30 g a 20 g.

•  Es un marisco muy valorado por la textura, fortaleza y a la vez finura de su carne y por su sabor jugoso y delicado: Una pequeña exquisitez … Detrás de su pequeño tamaño se oculta un sabor pleno de matices … Il principe dei molluschi bivalva (El príncipe de los moluscos bivalvos) y Spolvero con prezzemolo fresco e la magia è servita (Espolvoreado con perejil fresco y se sirve la magia) (Simone Luchetti) … Entrante propicio para el desahogo inicial de una comida. Poseedora del don de la ubicuidad. El peso de la tellina aún suscita sorpresa. Pasión sin fronteras. Universal aunque profundamente mediterránea. (Tino Carranava)

Muchas son las formas de saborearlas. Con amplio registro en las cartas de numerosos “chiringuitos de playa”, bares y restaurantes de poblaciones costeras y del interior. Y hasta en algún restaurante de la prestigiosa Guía Michelín.

Pueden ser degustadas tal cual cuando es recolectado o aderezado con un poco de limón. También pueden ser cocinadas en su propio jugo, con aceite de oliva, limón, ajo, perejil o pimienta negra. O si se prefiere, en salsa de tomate, salsa verde, salsa de vino (de cualquier tipo). Con cebolla, harina, apio, laurel, zanahoria, pimientos, etc. Con arroz, pasta (espaguetis, fideos, cuscús, etc.), legumbres (garbanzos, alubias, etc.), etc. Con pescado, carne y hasta en croqueta. 

Sus cualidades culinarias no son apreciadas por igual a lo largo del Mediterráneo y Atlántico. En Italia y España es en donde son más apreciadas y hay mayor consumo. En diversas poblaciones de ambos países se celebran fiestas gastronómicas teniendo a la coquina-tellina como protagonista.

En épocas pasadas, siglo XIX, en determinadas zonas esta especie estaba considerada como comida de pobres, aunque también habían quienes lo consideraban un marisco finísimo, pequeño y muy gustoso.

Numerosos son los artículos en prensa y revistas que se refieren a la relevancia gastronómica y económica de la coquina. Menos prolífica es su presencia en la pintura, hasta ahora centrando la atención en las personas, mariscadores profesionales y ocasionales. Más recientemente, con obras pictóricas de gran fuerza visual más integradas en el naturalismo que en el arte figurativo, que destacan por el realismo y la definición de los detalles, y en las que las protagonistas son las propias coquinas. A destacar dos de esas obras Imágenes 7.2 y 7.3:

Imagen 7.2. “La civilización secreta de las coquinas” © LOWON. “Las coquinas nos odian. Pero no porque las comamos sin parar, sino porque las comemos sin dejar de hablar. Sin el respeto que merecen, ellas, de tan alta cuna batiscafa, de tan reputada ascendencia Atlante”.

Imagen 7.3. “Coquinas” © Vanesa Millán Cruz. 

• Es frecuente que en restaurantes próximos a las playas se ofrezcan coquinas suministradas por mariscadores de a pie de la zona con independencia de la época de veda.

Al adquirirlas en los establecimientos de alimentación o al consumirlas en bares y restaurantes hay que cerciorarse previamente de la procedencia, de la zona de captura, y de si se trata de un producto fresco = vivo, capturado 24h o 48h antes.

De no haber sido capturadas 24h o 48h antes, indica que se habrá realizado algún proceso de manipulación, elaboración o conservación previo para alargar la vida del producto hasta 15 días (refrigerado) o hasta 24 meses (congelado): pasteurizado, esterilizado, escaldado o cocido (sometido a ebullición o a la acción del vapor), refrigerado, congelado y envasado al vacío. En cuyo caso, debe conservarse esa misma presentación al comprador y consumidor final.

Cuando están vivas las conchas tienen que estar cerradas o entreabiertas y cerrarse al presionarlas con el dedo, reacción motriz. Las rotas deben desecharse. Si no son cocinadas en el día deben ser conservadas en la nevera entre 3º y 5º, envueltas en un paño húmedo. Desde que son capturadas hasta que son adquiridas no deben transcurrir más de 24 h – 48 h. Se transportan a las ciudades del interior en cámaras frigoríficas entre 0º y 5º.

Se recomienda limpiarlas removiéndolas en agua con un poco de sal, mejor si es agua de mar, y se dejan reposar un buen rato, entre treinta minutos y dos o tres horas, para que suelten la arena que contengan en el interior. Mejor en un recipiente, cuenco, bol, cazuela, etc., ancho, con o sin colador grande. Posteriormente, se sacan del recipiente sin llevarnos la arena depositada en el fondo y vuelta a remover y reposar de nuevo otro rato con agua tratada limpia. Hay recetas en las que se sustituye el agua del grifo por agua con gas. Hay quienes para aprovechar todo el sabor del agua utilizada, la tamizan con un colador fino o un paño limpio para eliminar los restos que pudieran quedar de arena. Al cocinarlas en la sartén hay que retirarlas del fuego cuando se abran las valvas para que no queden secas.

Para poder mantener la sostenibilidad de las poblaciones no se deben adquirir o consumir individuos jóvenes, inmaduros, de menos de 2,5 cm de longitud. Imagen 7.4

2 euros

Se comercializan en las Lonjas de Pescadores, regentadas por las Cofradías de Pescadores, tradicionalmente mediante el procedimiento de la subasta. Los principales canales de comercialización mayorista son los Mercados Centrales, las Unidades Alimentarias de la red MERCAS y Mayoristas de los distribuidores locales. En algunas zonas la venta al por menor se realiza a través de un Centro de Expedición, en donde se acondicionan, lavan, limpian, calibran, envasan y embalan.

Como se ha señalado anteriormente, el Código FAO alfa-3 para Donax trunculus es, DXL. El código DON corresponde a Donax spp e indica que se trata de varias especies del mismo género.

Tellina búlgaraHay países con poca demanda interna, como por ejemplo Francia, Bulgaria (Imagen 7.5. “Tellina del Mar Negro” Una característica son las marcadas líneas concéntricas de colores azul-gris y beige-oliva), Grecia o Turquía que, como se ha señalado antes, exportan parte de su producción a otros como España e Italia, cuya demanda es superior a la producción u oferta nacional. En el Mar Negro, la explotación está regulada por el Protocolo de Conservación del Paisaje y la Biodiversidad del Mar Negro.

Incorporar las coquinas a los productos con Denominación de Origen Protegido (DOP) como ya ocurre con el “Mexillón de Galicia” o la “Clóchina de Valencia”, por ejemplo, permitiría identificar la calidad, justificar el precio valorando las características de un producto cuyas fases de producción tienen lugar en su totalidad en la zona geográfica definida, con los factores naturales y humanos inherentes a él. Y además reduciría los casos de engaño involuntario por desconocimiento o malintencionado como cuando no se indica claramente la zona de captura (Mar Negro, por ejemplo) en vez del sitio en el que se han depurado (en la misma zona en donde se venden o consumen) Hay que tener presente que en España aunque no es frecuente, también se importan especies congeladas procedentes del océano Pacífico (Perú, Chile, Vietnam Corea, etc.) a las que también se denominan engañosamente “coquinas o tellinas” aprovechando que comparten clasificación en la misma superfamilia, Tellinoidea

Imagen 7.6. Ejemplo de etiquetado. De acuerdo con la legislación nacional y comunitaria, el consumidor final debe obtener mediante el etiquetado, tablilla o cartel del producto, como mínimo, la siguiente información: denominación comercial de la especie, denominación científica de la especie, zona de captura o cría, método de producción/captura, identificación del primer expedidor y presentación. Si es o ha sido congelado, deberá indicarse. La falsificación de la información en el etiquetado se sanciona con multas entre 60.000 € y 300.000 €. 

 

   Lista de sinónimos (S), variedades (V) y los correspondientes autores de los taxones, ordenados cronológicamente: 

  • Donax (Serrula) trunculus (C. N. Linaeus, 1758) S
  • Donax trunculus (C. N. Linnaeus, 1767) S
  • Serrula laevigata (J. H. Chemnitz, 1782) S
  • Donax laevigatus (J. F. Gmelin, 1791) S
  • Donax rubra (W. Turton, 1822) S
  • Donax rhomboideus (J. A. Risso, 1826) S
  • Donace tronquée (H. M. D. Blainville, 1830) S
  • Donax trunculus flaveola (C. Gemmellaro, 1834) S V
  • Donax julianae (I. Krynicki, 1837) S
  • Donax brevis (E. Réquien, 1848) S
  • Donax atlanticus (J. G. Hidalgo, 1867) S
  • Donax bellardii (C.M. Tapparone-Canefri, 1869) S
  • Serrula adriatica (T.A. de M. Monterosato, 1884) S
  • Donax trunculatus (É.A.A. Locard, 1886) S
  • Donax trunculus atlantica (W. Kobelt, 1886) S V
  • Donax trunculus maxima (M.E.J. Bucquoy, P. Dautzenberg & G.F. Dollfus, 1895) S V
  • Donax trunculus ponderosa (M.E.J. Bucquoy, P. Dautzenberg & G.F. Dollfus, 1895) S V
  • Donax trunculus subplana (M.E.J. Bucquoy, P. Dautzenberg & G.F. Dollfus, 1895) S V
  • Donax trunculus fulva (P.M. Pallary, 1938) S V

Casi trescientas especies comparten clasificación con Donax trunculus en la familia taxonómica Donacidae. A continuación se señalan algunas características diferenciadoras de las cuatro especies con caracteres semejantes, de mayor parecido “a simple vista” y proximidad de hábitat con las que puede compartir nicho ecológico, así como las de la propia Donax trunculus:

> Donax trunculus (Linnaeus, 1758) Concha brillante, lisa, a primera vista aunque si se examina al microscopio se aprecian estrías concéntricas poco profundas. Margen ventral crenulado. Presente en el Mediterráneo, mar Negro, mar Rojo y en el océano Atlántico desde la costa de Bélgica hasta las costas de Marruecos. Imagen 8.1 ©Natural History Museum Rotterdam.

D. Trunculus

> Donax vittatus (Da Costa, 1778) La parte central de la concha presenta estrías radiales y surcos concéntricos formando una retícula apreciable a la vista y perceptible con la yema del dedo. Margen ventral y área posterior crenulado. Presente en el Atlántico, desde Noruega y Báltico, pasando por las Islas Británicas, hasta Marruecos; también hay referencias en el Mediterráneo occidental. Imagen 8.2 ©Natural History Museum Rotterdam.

D. Vittatus

> Donax semistriatus (Poli, 1791) Superficie de la concha reticulada en la que destacan las estrías concéntricas finas y numerosas en los dos tercios posteriores de la concha, deteniéndose en el frontal anterior, perceptibles al raspar con la uña del dedo en sentido perpendicular al margen ventral. Margen ventral y área posterior crenulado. Presente en el Mediterráneo, mar Negro y en al Atlántico en el sur Portugal y en Marruecos. Imagen 8.3 ©Natural History Museum Rotterdam.

D. Semistriatus...

> Donax venustus (Poli, 1795) Concha lisa y brillante, excepto en la parte posterior en donde se aprecian ranuras concéntricas. Margen ventral y área posterior crenulado. Presente en el Mediterráneo, mar Negro y en al Atlántico en el sur Portugal y en Marruecos. Imagen 8.4 ©Natural History Museum Rotterdam.

D. Venustus

> Donax variegatus (Gmelin, 1791)  Concha de forma más alargada. Superficie lisa. Margen ventral liso. Presente en Atlántico desde las islas Británicas hasta Marruecos y en el Mediterráneo y mar Negro. Imagen 8.5 ©Natural History Museum Rotterdam.

D. Variegatus

Donacilla corneaAunque no es frecuente en la costa mediterránea española, también es posible encontrar la Donacilla cornea (Poli, 1791), conocida popularmente como coquina guarrera. No pertenece a la familia Donacidae  sino a la Mesodesmatidae. Más  pequeña que Donax trunculus, presenta una concha con una coloración muy variable, frecuentemente con varias bandas radiales de color. Imagen 8.6 ©Natural History Museum Rotterdam.

 

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(Soluciones, al final)

 Buscando la coquina.

 Cruzapalabras.

 Diez diferencias.

 

 

 Laberinto.

 Sopa de letras.

   Sudoku Letras: L I G A M E N T O

 

• Coquinas por números (del 1 al 9)

 

• Soluciones.

 

 

 

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