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Título_Hábitat....

Su hábitat más característico es la playa abierta de arena fina y arenas finas superficiales (diámetro del grano: entre 0’125 y 0’250 mm.) y media (entre 0’25 y 0,50-1 mm.), aunque es infrecuente también es posible en arenas de grano grueso. Preferentemente en la zona de mayor incidencia del oleaje, de mayor hidrodinamismo, en donde la cantidad de material en suspensión es más elevada, ya que su alimentación es del tipo suspensívora. Se ha podido observar que la granulometría y la pendiente del substrato son factores importantes en el desarrollo de las poblaciones de esta especie.

En la costa Atlántica, predominantemente en la zona intermareal, la comprendida entre la línea de bajamar y la línea de pleamar, a partir de 0 m hasta 5 m o 7 m, con mayor densidad entre 2 m y 3 m. En el Mediterráneo, en la zona infralitoral, que siempre está sumergida, principalmente entre 0,5 y 2,5 m, hasta 5 m o 6 m. También es posible que se puedan encontrar individuos a mayor profundidad, hasta 25 m, a lo largo del Mediterráneo y Atlántico. 

Las playas de golfos, bahías, rías, estuarios, deltas y humedales costeros, constituyen en muchos casos un adecuado hábitat para Donax trunculus, como por ejemplo, Cedeira, Doñana, Delta del Ebro / Delta de l’Ebre o Camargue (en Francia)

Especie gregaria que forma grandes colonias. Los ejemplares más jóvenes ocupan generalmente las aguas menos profundas, más a la orilla, mientras que los más adultos se ubican a mayor profundidad, más alejados de la orilla, hasta su límite batimétrico. (Imagen 3.1) Los sectores ocupados por los adultos suelen tener menor densidad poblacional que la franja de los jóvenes. En la costa atlántica de Marruecos (Rabat) y en la de Francia (Roussillion) diversos autores han observado excepciones a este patrón general de distribución, mezclándose jóvenes y adultos. Se cree que provocadas por la acción de las olas y las corrientes sobre los sedimentos, especialmente los años de fuerte reclutamiento, o por excesiva temperatura de zona alta de la playa que provoca que los ejemplares jóvenes se desplacen hacia la zonas más profundas.

Imagen 3.1. Evolución en la etapa bentónica. Ejemplares de la costa de Valencia. Mar Mediterráneo. ©Jorge C. Tamayo 

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Vive enterrado en el sedimento a poca profundidad, con frecuencia entre 2 cm y 6 cm, aunque también es posible que excave más hondamente. Muestreos realizados en diversos estudios lo sitúan a 10 cm, 12 cm y hasta 18 cm, que es el registro de un trabajo realizado en las costas de Israel en el que además se señalaba que se enterraba más profundamente durante el día y que por la tarde o temprano en la mañana sus sifones eran claramente visibles sobre la arena.

Los ejemplares más jóvenes se entierran más rápidamente y a menor profundidad que los adultos. Y más rápido en arenas finas y medias que gruesas o muy gruesas. Cuando la temperatura del agua disminuye tienden a enterrarse más profundamente y los individuos de mayor tamaño pueden enterrarse más profundo. Cuando las temperaturas aumentan se ubican más cerca de la superficie del sedimento, pasando a ser más accesibles para la pesca. El continuo oleaje próximo a la orilla  remueve la arena de la superficie del fondo y transporta individuos de un modo pasivo quedando al descubierto, pudiendo permanecer breves instantes sobre el sedimento recostados sobre una de las valvas (*), antes de volver a enterrarse para no ser presa de los depredadores. (*) Personalmente he observado que con mayor frecuencia sobre la valva izquierda. La forma de cuña, delgada por su parte delantera y la superficie lisa cubierta por el periostraco, le permite enterrarse rápidamente si así lo precisa. (Imágenes 3.2, 3.3, 3.4, 3.5, 3.6 y 3.7)

Imágenes 3.2, 3.3, 3.4, 3.5, 3.6 y 3.7. Detalle de individuo enterrándose en la arena en la costa de Huelva. España. Océano Atlántico. ©kato.es

Enterrándose...

• Donax trunculus es una especie común, aunque no por ello abundante, que es posible encontrar, en mayor o menor medida, en gran parte de las costas de treinta y un países, aunque con mayor probabilidad en veinte y tres, en el mar Mediterráneo, mar Negro, océano Atlántico, así como en el Mar Rojo. Desde las costas de Francia y Bélgica, así como en las de Gran Bretaña e Irlanda, hasta las de Marruecos y quizás las de Mauritania y Senegal (distribución incierta en África Oeste. http://www.fao.org/3/a-i5712e.pdf  (page. 838)). La mayoría de las poblaciones en España y en otros muchos países están en franca y alarmante recesión. Hay zonas costeras en las que ya ha sido clasificada como especie rara, amenazada o en peligro de extinción.  

Imagen 3.8. Distribución según AquaMaps. www.aquamaps.org © En rojo, zonas con mayor probabilidad de hallarlo; en amarillo, con menor probabilidad. 

España es un país eminentemente marítimo, asentado en una península y dos archipiélagos, que cuenta con una prolongada y estrecha plataforma continental que discurre a lo largo de toda la periferia del litoral muy rica en recursos pesqueros. Cuenta con 3.000 playas a lo largo de 7.800 km. de longitud de línea de costa peninsular e insular, con fachadas norte y suroeste que se abren al Océano Atlántico y este y sureste al Mar Mediterráneo. Poca, escasa o esporádica presencia tienen las poblaciones de Donax trunculus en estuarios y playas peninsulares de Vizcaya / Bizkaia, Guipúzcoa / Guipozkoa, Santander, Asturias, Pontevedra, Granada, Almería, Murcia, Alicante / Alacant, Castellón / Castello y en las de las provincias insulares de Canarias y Baleares / Balears. En la cornisa Cantábrica es más frecuente encontrar ejemplares de Donax vittatus, también llamada coquina por su gran parecido con Donax trunculus.

Los moluscos bivalvos representan uno de los grupos de invertebrados más antiguos y evolutivamente más exitosos. Tienen un amplio registro fósil dada la gran probabilidad de fosilización de la concha por su composición. Las primeras conchas datan del Cámbrico temprano (hace c. 520 M de años), Era Primaria o Paleozoica. Se encuentran gran variedad de formas de bivalvos en la Era Secundaria o Mesozoica, alcanzando su apogeo durante la Era Terciaria o Cenozoica y Era Cuaternaria, actual. Los restos de Donax trunculus hallados en el Mediterráneo y Atlántico en diversos yacimientos del Paleolítico, Mesolítico y Neolítico, indican que formaba parte de la alimentación de numerosos pueblos prehistóricos ribereños. Un trabajo de investigación sostiene que pobladores neandertales, hace 150.000 años, consumían coquinas y otros mariscos crudos o asados en el fuego (muchas de las conchas han aparecido quemadas en el exterior y crudas en el interior).

Se han hallado conchas de Donax trunculus (junto con las de otros bivalvos y gasterópodos), de entre 120.000 y 160.000 años de antigüedad, que aparentemente se utilizaron como collares (imagen 3.9. Conchas de la cueva Misliya. Israel. e: Donax trunculus (Oz Rittner) © Amanda Borschel-Dan. The Times of Israel’s Jewish World and Archaeology )

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