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Desde finales del siglo XX y comienzos del XXI ha aumentado la lista de playas en las que se mariscaba profesionalmente pero en las que ya no hay actualmente producción pesquera reseñable, al margen de que pueda seguir habiendo pesca poco representativa por el escaso número de mariscadores y volumen de capturas. Esta alarmante realidad pone de manifiesto que la gestión de la pesquería y las medidas adoptadas en las últimas décadas no han sido efectivas para asegurar la sostenibilidad de los bancos explotables. Todavía se desconoce mucho sobre el comportamiento individual y colectivo de Donax trunculus. La desaparición casi total de la coquina o de los bancos explotables en muchas zonas, no ha quedado acreditada que pueda explicarse por cambios climáticos o fenómenos meteorológicos, ni por problemas patológicos. La sobre explotación pesquera no explica por sí sola esta problemática que está afectando a poblaciones con diferentes hábitats muy alejadas entre sí como Galicia en el Atlántico y Com. Valenciana en el Mediterráneo.

Zonas costeras y lonjas a destacar con mayor actividad marisquera de Donax trunculus en España en décadas recientes (Imagen 5.1) 

  • Galicia. En el litoral de las Rías Altas: O Vicedo, en Lugo. En A Coruña norte y oeste: O Barqueiro, Espasante, Cariño, Cedeira (Playa de Villarube), Corcubion, O Pindo y Lira. En las Rías Altas, en la ría de Vigo (Playa América)
  • Andalucía. En el Atlántico: Toda la costa de Huelva, Isla Cristina, Punta Umbría, zona costera Doñana, en Huelva. San Lúcar de Barrameda y Puerto de Santa María, en Cádiz. En el Mediterráneo: Algeciras y La Línea de la Concepción, en Cádiz. Marbella, Fuengirola, Málaga y Caleta de Vélez, en Málaga.
  • Comunidad / Comunitat Valenciana. Al sur del Golfo de Valencia, desde el puerto de Valencia hasta Oliva: Gandía, Cullera, El Perelló y Pinedo-Valencia, en Valencia.  En décadas anteriores, en diversos puertos y playas de Alicante / Alacant.
  • Cataluña / Catalunya. En el Delta del Ebro / Delta de L’Ebre: San Carles de la Rápita, Deltebre y L’Ampolla, y Segur de Calafell, en Tarragona. Vilanova i la Geltrú, Barcelona y Mataró, en Barcelona. Blanes y Rosas / Roses, en Gerona / Girona. 

Imagen 5.1. ©® Jorge C. Tamayo Goya

En Italia destaca la pesca en el litoral del Mar Tirreno, actividad más tradicional, y en menor medida en la de los mares Adriático y Liguria. En Portugal, predomina la costa del Algarve sobre la del Alentejo. En Francia, a destacar Camargue/Camarga y Languedoc-Rosellón en el Mediterráneo, plato tradicional y popular muy apreciado; Finistère/Finisterre y Morbihan en el Atlántico, para consumo local y una parte importante se exporta a España e Italia. (Imagen 5.2)

Imagen 5.2. ©® Jorge C. Tamayo Goya

Turquía con 6.400 km de costa y Marruecos con 3.500 también son países con destacada presencia de Donax trunculus. En Turquía cabe destacar en los mares de Mármara y Negro, aunque también en los mares Levantino y Egeo, en el Mediterráneo; se trata un importante recurso aunque se destine principalmente a la exportación y como cebo para cañas y palangre. En Marruecos, extendido recurso marisquero, además de en la laguna de Nador, en la región de Tetuán y entre Saîdia y Cap, en la costa mediterránea; y a lo largo de la costa atlántica, entre Tanger y Casablanca, Azemmour y Safi, Agadir y Sidi Ifni y Dakhla y Tan Tan.

En el sur del Adriático y norte del Jónico, en Albania, es una especie abundante y un recurso pesquero que está presente a lo largo de toda la costa, como por ejemplo, Vlorë, Nartë, Durrës, Rrushkull o Lezhë. En Croacia no es una especie predominante, aunque es posible encontrarlo en el estuario del rio Neretva o en distintas playas de las islas de la costa norte. En Montenegro también es posible hallarlo. En el Mar Negro también cabe reseñar la producción de Bulgaria, especie también conocida popularmente como mejillón blanco de arena, en bancos naturales o a través de la acuicultura, aunque la mayoría se exporta dado que no hay gran demanda comercial interna.

En Grecia a destacar Kavala en el golfo de Tasos, Mar de Tracia, y en otras áreas costeras del Mar Egeo, como el golfo de Tesalónica o Termaico. Aunque es una especie de valor comercial los actuales griegos no aprecian esta especie como recurso alimenticio a diferencia de los antiguos griegos, con la excepción de las poblaciones costeras de pescadores, por lo que la producción se exporta a Italia. Grecia es otro caso en el que las capturas también se desplomaron en la década de los años 90. Aunque la producción es difícil de estimar ya que los datos no son fiables, las estadísticas publicadas muestran que la producción en la zona con mayores capturas, Mar de Tracia, decreció un 40 % en seis años: 42 t en 1992, 33 t en 1994, y 25 t en 1998.

En Siria y Líbano, en Latakia, El Mina y Beirut, entre otros emplazamientos costeros. En Israel hay que reseñar en el Golfo de Haifa. En Egipto, en la región central del delta del Nilo, que mayoritariamente se vende en Alejandría y El Cairo. En Libia, en la costa este, Marsa Brega en el Golfo de Sirte o de Sidra. En Túnez a destacar en los golfos de Túnez y Gabés. En Argelia, a lo largo del litoral, Annaba, Argel, Orán, etc.

Para muchas poblaciones costeras de países árabes y otros europeos del Mediterráneo se trata de una especie de interés comercial y social para las poblaciones costeras, para consumo propio y para vender localmente. Hay zonas en las que la cotización es tan baja que se le otorga escaso valor comercial. La mayoría de las capturas se realizan con rastros a mano, sin embarcación.

Estadísticas. Las fuentes de donde se obtienen las cifras de las capturas se detallan junto a cada gráfico. Las estadísticas autonómicas, la estatal (mapa.gob.es), la europea (eurostat) y la internacional (FAO), no siempre coinciden unas con otras. Hay países en los que los datos con los que se elaboran las estadísticas de capturas o no existen, o no están disponibles, o no se publican, o no se registran correctamente todas las capturas, o simplemente la explotación comercial no está lo suficientemente controlada o regulada. Los registros de capturas de las lonjas también se ven alterados cuando los mariscadores, para obtener mejores precios, no declaran las capturas que venden directamente a particulares, restaurantes o pescaderías, sin pasar por las lonjas, o cuando las descargan en otras lonjas.

• La tendencia en el total de toneladas (t) capturadas en España desde 1996, 418 t, hasta casi 65 t en 2019, evidencia claramente una imparable recesión a pesar de las recuperaciones experimentadas tras los descalabros de 1997, 2001, 2007 y 2017. (Imagen 5.3) En los últimos tres años se han obtenido anualmente de media la mitad de las capturas que en las del período 2008 a 2015. Descensos de capturas que han estado acompañados por un menor esfuerzo pesquero, para aliviar la situación. No se consigue frenar la caída y remontar hacia una tendencia alcista. Tres de los cuatro territorios en los que se marisquea profesionalmente en sus costas están en una situación crítica, Com. Valenciana, Cataluña / Catalunya y Galicia, mientras que Andalucía es la única con una tendencia alcista que se ha refrendado sorprendentemente en 2020 con un crecimiento del 269% con respecto a 2019 (cifra no incorporada porque el Ministerio todavía no ha publicado la estadística global de toda España de 2020). El marisqueo en las costas del Mediterráneo es el que ha experimentado mayor debacle, 389 t en 1996 frente a 30 t en 2019 (Imagen 5.4) El brutal hundimiento de las esos tres territorios costeros ha provocado que las capturas en la zona de pesca mediterránea (zona 37 FAO) se contabilicen ahora por decenas de millar como en la atlántica (zona 27 FAO), en vez de por centenas de millar como ocurría tiempo atrás, hasta el punto de que las cifras prácticamente se han equiparado.

(Imagen 5.3) ©® Jorge C. Tamayo Goya. Fuente: mapa.gob.es

(Imagen 5.4) ©® Jorge C. Tamayo Goya. Fuente: mapa.gob.es

Andalucía es la que está teniendo mayor producción, principalmente en las costas atlánticas. De 2000 a 2011 las capturas han estado estabilizadas entre 30 t y 40 t anuales, mientras que entre 2012 y 2019 se han duplicado, situándose entre 70 t y 80 t anuales. En 2020 la cifra se ha disparado exponencialmente hasta las 194 t, ¿será un hito, y como tal puntual, o el inicio de otro cambio de tendencia? (Imagen 5.5)

(Imagen 5.5) ©® Jorge C. Tamayo Goya. Fuente: IDAPES. Junta Andalucía

Cataluña / Catalunya tuvo un desplome de capturas entre 1996, 278 t y 2002, 77 t. Posteriormente, entre 2003 y 2006, ha tenido una etapa de recuperación volviendo a contabilizarse las capturas anuales por centenares de toneladas. Desde entonces, de 2007 a 2019, la tendencia sigue siendo a la baja y le cuesta mantener las 70 t anuales, hasta el punto de que en 2019 la cifra ha sido muy preocupante, la más baja de la serie histórica, 10’8 t, y confirma la delicada situación de la zona. (Imagen 5.6)

(Imagen 5.6) ©® Jorge C. Tamayo Goya. Fuente: Institut d’Estadística de Catalunya

La Comunidad / Comunitat Valenciana sigue hundida. En el período 2004–2008 llegó a representar el 40 % del conjunto de las capturas del mediterráneo español, mientras que en 2014 representó el 2%. Se fue desplomando paulatinamente pasando de 182 t en 2005 a menos de 2 t en 2015. En junio de ese año las autoridades valencianas prohibieron su pesca. Prohibición que no ha proporcionado a corto plazo los resultados deseados pese a la evidenciada elevada capacidad reproductiva de la especie. Dos años después no solo no se observó una recuperación de las poblaciones sino que incluso decayeron. En julio de 2019 se concedió un permiso provisional con el que los pescadores reiniciaban la captura de tellinas en condiciones estipuladas (barcos, kg captura y zonas) capturándose un total de 514 kg. Sin autorización para mariscar en 2020 porque los análisis de las poblaciones tras las capturas de 2019 han sido insatisfactorios. (Imagen 5.7)

(Imagen 5.7) ©® Jorge C. Tamayo Goya. Fuente: SERVICIO DE CONSERVACIÓN DE RECURSOS PESQUEROS GVA

En Galicia, aunque con menores magnitudes, también se ha producido esa debacle, 36 t en 1998, 15 t en 2008 y 0’6 t en 2018. De 2002 a 2012 las capturas han estado estabilizadas entre 13 t y 15 t. Desde 2013 el desplome ha continuado hasta el punto que desde 2016 no se alcanza ni tan siquiera 1 t al año. (Imagen 5.8)

(Imagen 5.8) ©® Jorge C. Tamayo Goya. Fuente: XUNTA GALICIA. Conselleria do mar.

Tradicionalmente las estaciones del año con mayores capturas en Andalucía, Cataluña y Com. Valenciana, son primavera y parte del verano, mientras que en Galicia son otoño e invierno. Las cotizaciones en temporada alta pueden cuadruplicar a las de la baja. No en todas las lonjas es igual y las diferencias de cotización a lo largo de la campaña y entre las distintas lonjas de pescadores pueden ser muy considerables. El precio en una lonja de Galicia puede hasta quintuplicar al de una de Andalucía, por ejemplo. En las lonjas de muchos puertos europeos está considerada como una especie recurso debido a su elevada cotización, siendo uno de los mariscos con mayor valor económico por kg. Con frecuencia la demanda supera a la mermada oferta y las capturas “ya están compradas” antes de salir a faenar. La cotización se ajusta a la oferta-producción y a la demanda, como por ejemplo en 2017 que la oferta de producto nacional decayó el 53% con respecto a 2016 y el precio medio se incrementó el 241 %. Aunque se trata de un molusco de elevada cotización tiene mucho menos peso comercial comparado con otros bivalvos.

En Europa destacan las capturas de cuatro países. Espectacular recuperación con remontada alcista de Italia, ha pasado de 66 t en 2010 y 91 t en 2011 a 623 t en 2016 y 723 t en 2017. Portugal muestra una tendencia de capturas a la baja, desde las 700 t en 2004 y 2005 o las 600 t en 2007 y 2008 hasta las 200 t conseguidas en 2011, 2014, 2016, 2018 y 2019, habiendo perdido también la cota de las 300 t en 2009, 2010, 2012 y 2013. España no consigue remontar hacia una tendencia alcista; en los últimos tres años, de 2017 a 2019, se obtienen anualmente la mitad de las capturas que las obtenidas entre 2008 y 2015. De Francia, aunque no hay estadísticas de capturas publicadas en Eurostat, un informe del “Parc naturel régional de Camargue” evidencia problemas de las poblaciones y de capturas: 442 t en 2001, 326 t en 2005 y 115 t en 2009. (Imagen 5.9) “The State of Mediterranean and Black Sea Fisheries 2018”. FAO: Donax spp representó en 2017 el 2’35 % del desembarque de la pesca en pequeña escala en la subregión Mediterráneo Este (Argelia, España, Francia, Italia (mares de Liguria y Tirreno) y Marruecos)

Imagen 5.9 ©® Jorge C. Tamayo Goya. Fuentes: ec.europa.eu/eurostat _ FAO/FIGIS _ mapa.gob.es (España 2013-2019)

Zonas pesqueras de la FAO en las que se marisca Donax trunculus, Código FAO alfa-3, DXL: 27 (Atlántico Noreste-Nor-Oriental), 34 (Atlántico Centro-Este/Centro-Oriental), 37 (37.1, 37.2, 37,3, Mar Mediterráneo y 37.4, Mar Negro) y en algunas áreas de la 51 (Océano Índico-Occidental. 51.1 Mar Rojo-Canal de Suéz) (Imágenes 5.10 y 5.11)

Imágenes 5.10 y 5.11

La familia Donacidae es la que integra mayor número de especies con producción pesquera en playas de arena alrededor del mundo (Imagen 5.12). Se estima que de 64 especies, el 74% se encuentran en aguas tropicales, el 21% en aguas templadas y solo el 5% en aguas frías. Además de Donax trunculus caben reseñar: Donax cuneatus (Linnaeus, 1758) y Donax faba (Gmelin, 1791) de gran distribución en la región Índico-Pacífico, África, Asia y Oceanía; Donax (Plebidonax) deltoides (Lamarck, 1818), popularmente conocido como “pipi”, en la región Índico-Pacífico, Australia (desde Queensland hasta la península de Eyre), Oceanía; Donax denticulatus (Linnaeus, 1758) en el Atlántico Oeste-Central (desde Méjico, Caribe, Antillas, Norte Sur-América hasta Brasil), América; y Donax serra (Röding, 1798) en el Atlántico Sur-Este, África.

Imagen 5.12. ©Global Biodiversity Information Facility. GBIF. Donax. Linnaeus, 1758.

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